Sólo cuando te ocurre algo así eres capaz de ver el verdadero valor de la vida.
Aprendes que debes vivir cada momento como si fuera el último. Aprendes que la órbita de la vida es tan imprevisible como el universo. Y aprendes a dejar tu huella en tu mundo día tras día, porque si te pasa algo así, sólo puedes confiar en que perdure tu recuerdo.
Vivir la vida intensamente. Momento a momento. Luchar siempre por lo que buscas. Y sólo dar tu vida por aquello que es tan importante, tan importante, que puedas cerrar los ojos en paz.
Empecé a pensar que Buzz era imprescindible en mi vida cuando se descargó. Recuerdo que me caían las lágrimas mientras lo arreglaba, rezando por que su artificial memoria no se perdiera. Recuerdo su despertar. ¿Quién puede, viendo eso, decirme que no tienen alma? Sólo son distintos. Aprender a comprender a los droides es acercarse a ellos. Todos estamos echos de lo mismo, al fin y al cabo. Construyéndolos, sólo les ayudas a nacer.
No volví a llorar. Sólo en mi cuarto, lejos de los ojos de mi madre. Porque aprendí a apreciar su sonrisa. Aprendí a quererla con el alma, a no querer dañarla nunca.
Por eso quiero salir de aquí. Quiero ver el universo con mis propios ojos. Quiero pilotar mi Estrella por rutas que ni se conocen. Quiero llevar a mi madre a su cuna para que sea feliz. Quiero vivir, sólo vivir, hasta mi último suspiro.
Y llevar siempre, vaya a donde vaya, lo preciado para mí en mi corazón.
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Historia
Buzz te quiere. Buzz existe para ti ^^